Cómo hacer la mejor lasaña del mundo

Hacer una lasaña es muy fácil, pero si quieres conseguir la mejor lasaña que probarás en tu vida, tienes que seguir esta sencilla receta.

Ingredientes

  • 1 libra de salchicha italiana
  • 3/4 libras de carne picada
  • 1/2 taza de cebolla rallada
  • 2 dientes de ajo
  • 1 lata de tomate triturado
  • 2 latas de pasta de tomate
  • 2 latas de salsa de salsa de tomate
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 1/2 cucharada de albahaca seca
  • 1/2 cucharada de hinojo
  • 1 cucharada de aliño italiano
  • 1/4 cucharada de pimienta negra
  • 4 cucharadas soperas de perejil
  • 12 láminas de pasta de lasaña
  • 16 trocitos de queso ricotta
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 3/4 libras de mozzarella
  • 3/4 taza de queso parmesano

La mejor lasaña del mundo

Pasos para hacer la mejor lasaña del mundo

En una olla, cocinar la salchicha, la carne, la cebolla y el ajo a media temperatura hasta que coja color tostado. Añadir el tomate rallado, la pasta de tomate, la salsa de tomate y el agua. Sazonar con el azúcar, el hinojo, la albahaca, el condimento italiano, la sal, la pimienta y la albahaca. Remover y dejar hervir con la tapa durante 1 hora y media, removiendo de vez en cuando.

Pon a hervir un cazo de agua con sal. Cuece las láminas de pasta de lasaña con el agua hirviendo durante 8-10 minutos. Después, escurre las láminas y mételas en agua fría. El un bol, mezcla el queso ricota con el huevo, la albahaca y media cucharadita de sal.

Precalienta el horno a 190ºC.

Para montar la lasaña, pon media taza de la salsa de carne en una fuente de 9×13. Coge 6 láminas de lasaña y ponlas encima de la carne. Añade la mitad de la mezcla de queso. Añade más lonchas de pasta de lasaña y, encima, otra media taza de salsa de carne. Continúa con los mismos pasos hasta que se te acaben los ingredientes. Arriba del todo, pon la mozzarella. Cubre la fuente con papel de alumnio.

Mete la fuente en el horno durante 25 minutos. Después, quita el papel y mételo otra vez durante 25 minutos. Dejar enfriar 15 minutos antes de servir.

Dos sabrosas recetas con queso

A continuación os explicamos dos recetas con queso para chuparse los dedos y facilísimas de preparar, hasta para los que no os gusta cocinar.

Sopa de queso y patata

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite virgen extra
  • 1 cebolla cortada en finas lonchas
  • 1,25kg de patatas peladas y cortadas
  • 1L de caldo de pollo o de verduras
  • 2 cucharaditas de romero troceado
  • 375ml de leche
  • 150g de queso suizo rallado
  • Un ramito de berro
  • 4 lonchas de bacon troceadas
  • Tostada con queso gratinado
  • Aceite de berr

Pasos:

  1. Para hacer el aceite de berro, mezcla el merro y el aceite en la batidora.
  2. Calienta el aceite en una olla a fuego medio. Cocina la cebolla mientras la remueves durante 5 minutos hasta que se poche. Añade la patata. Sube el fuego al máximo. Añade el resto de ingredientes y el romero y deja que hierva. Baja el fuego y deja que hierva a fuego lento durante 15-20 minutos o hasta que la patata se ablande. Después, retíralo y déjalo enfriar.
  3. Bate la mezcla hasta que se haga un puré. Baja a fuego lento-medio. añade la leche. remueve durante 3 minutos hasta que hierva. Añade el aceite de berro, un poco más de cebolla, el berro y el bacon. Sírvelo con las tostadas si quieres.

 

Bolitas de queso y espinacas

Ingredientes:

  • 2 cucharaditas de aceite virgen extra
  • 100g de mantequilla sin sal derretida
  • 3 dientes de ajo picado
  • 120g de espinacas
  • 375g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 250ml de manteca
  • 12  bolas de queso mozzarella
  • 1 huevo
  • Tomate
  • Especias

Pasos:

  1. Calienta el aceite y 20g de mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade el ajo y remueve durante 2 minutos o hasta que desprenda olor. Añade las espinacas. Ponle la tapa y remueve ocasionalmente durante 5 minutos hasta que las espicanas se ablanden. Pasa la mezcla a un bol. Déjalo enfriar.
  2. Mezcla en un bol la harina y la levadura. Añade los 80g de mantequilla. Vierte 3/4 de manteca. Usa un cuchillo plano para que se mezcle todo bien. Pon la masa en una superficie con harina y córtala en 12 trozos.
  3. Precaliente el horno a 220·C. Haz discos con la masa de 9cm cada uno, mete una cucharadita de espinacas y de queso en el medio y haz una bolita con todo. Haz lo mismo con todos los trozos de masa.
  4. Bate el huevo junto con la manteca restante en un bol. Espárcelo por encima de las bolitas. Mételo en el horno durante 20-25 minutos o hasta que se doren. Servir con salsa de tomate. Sazonar con especias.

 

Elige bien el queso para una dieta sana

Son muchos los amantes del queso, pero ¿cómo podemos disfrutar de él al mismo tiempo que llevamos una dieta sana? ¿Hay unos quesos más saludables que otros?

Aspectos del queso

Hay cientos de variedades de quesos en todo el mundo, y todos son una combinación de cuatro ingredientes principales: leche, sal, fermento base y cuajo.

La mayoría del queso de los supermercados y restaurantes contienen mucha grasa porque están hechos con leche entera que contiene un 4% de grasa. Mientras que también puedes encontrar quesos con poca o sin nada de grasa, hechos con leche semi-desnatada, esta opción no es muy común en los supermercados y representan menos del 10% de la oferta.

Existen cientos de variedades de queso en todo el mundo

Propiedades nutricionales

El queso es una rica fuente de proteínas y contiene una importante cantidad de nutrientes, entre ellos el calcio y potasio. El queso también puede ser una fuente de vitamina D si está hecho con leche rica en vitamina D, lo cual no es muy frecuente. Una porción de queso contiene aproximadamente 300 miligramos de calcio, la misma cantidad de calcio que contienen 8 vasos de leche.

El aspecto negativo es que el queso es también una fuente de calorías, un subproducto de su contenido graso. Cuando comes queso para picar o añades queso a tus platos, está contribuyendo altamente a incrementar la cantidad de grasa total de la comida. El sodio que contiene también es otro aspecto negativo del queso.

Establece límites en la cantidad de queso que comes

La mayoría de los quesos son altos en calorías. Las Pautas de Dieta del 2015-2020 hacen énfasis en limitar la cantidad de grasas saturadas. Estas pautas recomiendan una ingesta máxima de 3 lácteos al día. Sin embargo, menos del 20% de la población estadounidense cumple este objetivo.

Una porción de queso equivale a una loncha y media de queso natura, dos lonchas de queso procesado o dos zatas de queso cottage. Además, las guías nutricionales recomiendan elegir quesos light.

Trucos para evitar pasarse

En los picoteos:

  • Compra queso light.
  • Come el queso a temperatura ambiente para mejorar el sabor.
  • Combina el queso con fruta seca o fresca, jamón, verduras, pan integral o galletitas saladas.
  • Esparce el queso en las ensaladas en lugar de servirlo en lonchas gordas. Prueba quesos sabrosos como el azul o el feta.
  • Usa el queso rallado para encima de tus platos.

10 recetas con queso cottage que debes probar

El queso cottage se come a menudo solo, como un snack delicioso. Pero como nos encanta encontrar recetas nuevas e interesantes, hemos pensado diez maneras diferentes de usar este delicioso queso. Desde ensaladas hasta tortitas, prueba una de las siguientes recetas y tendrás una comida deliciosa!

Las tostadas con queso cottage y mermelada están deliciosas

ALGUNAS IDEAS PARA ACOMPAÑAR EL QUESO COTTAGE:

1. El madrugador: puedes untar el queso cottage en una tostada o tortita con mermelada. A mí me encanta especialmente la tostada de pan con pasas, requesón y mermelada de fresa.

2. Mezcla mexicana: mezcla el queso cottage con un chorrito de lima y una pizca de pimienta negra, luego mete la mezcla en tortillas calientes con tomates frescos. También puedes añadir opcionalmente aguacate en rodajas y un poco de Monterey Jack desmenuzado por encima.

3. Imitación italiana: servido con espagueti frío o ensalada fresca de pasta de trigo integral mezclada con aceite de oliva, brócoli y tomates cherry.

4. Postre para la cena: un poco de tus cereales favoritos, queso cottage, frutas y nueces en un bol para una comida perfectamente saludable.

5. Patatas rellenas: pon un poco de queso cottage sobre una patata asada al horno, y luego encima pon una pizca de cebollino recién cortado, romero, o incluso un poco de canela. O trocea algunas verduras, añádeles un poco de limón y queso cottage, y sírvelo con una pequeña porción de patatas fritas como un pequeño aperitvo.

6. Para aquellos en una relación muy estable: tostar un poco de pan crujiente, untar un poco de mantequilla, luego pon encima una fina rodaja de cebolla y un poco de queso cottage. (Dicen que si dos personas comen cebolla al mismo tiempo, el efecto del mal aliento se anula).

7. Comida de la comodidad: He visto a mucha gente utilizar galletas de graham desmenuzadas y una sacudida de la especia de la empanada de la calabaza en el queso cottage.

Y, aunque las siguientes todavía no las he probado yo mismo, aquí van tres ideas más:

8. Parece ser que a Richard Nixon le encanta el queso cottage con ketchup.

9. He oído hablar de gente que mezcla el queso cottage con crema Chantilly (aunque no he encontrado a nadie reconociendo esto públicamente).

10. También hay quien unta queso cottage en el pan de maíz en lugar de mantequilla. Puede parecer raro pero dicen que está riquísimo, yo llevo mucho tiempo queriendo probarlo.

Aprende cómo comer queso en un ambiente formal

En términos de utensilios para comer, los tenedores y cuchillos son la opción obvia (y a veces la única disponible). Son maneras perfectamente razonables de comer queso, sin importar el tipo de queso.

Lo que no sabes, sin embargo, es que usar los dedos para comer trozos individuales de queso en un evento o comida formal es perfectamente válido. Es más aseado usar los dedos para quesos más duros que no ensucian tanto, por supuesto. Tocar el queso informa a tu paladar en cuanto al estilo de queso, textura, edad y contenido de grasa y en última instancia puede mejorar la experiencia de saber lo que tienes en el plato.

No subestimes las facilidades que te puede dar un cuchillo. Los cuchillos de la cena son perfectos para ahondar en los quesos cremosos, y puesto que no son afilados, puedes probar el queso directamente del cuchillo. Es una de las mejores maneras de comer queso como un profesional. También hace que sea más fácil oler el queso antes de probarlo, algo que deberías hacer puesto que, en realidad, saboreas más con tu nariz que con las papilas gustativas.

En lo que respecta al pan, está ahí por una razón. Para apreciar plenamente el sabor de los quesos, se debe comer el queso solo y utilizar pan como un limpiador del paladar. Cuando extiendes el queso en el pan, en realidad se rompe la estructura natural y la integridad del queso. Es por eso que a menudo se ven quesos más duros como Parmigiano Reggiano en pedazos rotos, irregulares en lugar de rodajas aseado; Es mejor cuando se corta con un cuchillo puntiagudo afilado que permite que el queso se rompa en trozos por sí solo a lo largo de los puntos de ruptura naturales. Lo mismo ocurre con los quesos blandos, que prefieren mantener su forma natural cuando se comen.

Si no te gusta comer el queso solo, trate de incorporar acompañamientos que pueden llegar con él. Presta atención al orden en que el queso estaban presentados. Los quesos deben ser consumidos de más suave a más fuerte, ya que puedes perder el matiz de un queso suave después de comer un azul, por ejemplo.

Pero algo que debes tener en cuenta en cualquier situación, es hacer lo que te hace sentir cómodo. Las reglas más importantes en el mundo del queso son las que hacen referencia al disfrute en lugar de la formalidad!

Conoce los pasos para degustar quesos correctamente

Sé que la forma más lógica de comer queso es llevártelo directamente a la boca. Pero así estás pasando por alto muchos matices del queso, así que no sería la mejor forma de comer un buen queso si de verdad quieres apreciar su calidad.

¿Cuál es exactamente el paso número uno más importante para degustar queso?

El primer paso para degustar un queso es olerlo. Puede sonar raro, pero en realidad apreciamos más el sabor con la nariz que con la lengua. Con la lengua podemos detectar 5 sabores: salado, dulce, amargo, ácido y unami.

La nariz tiene de 5.000 a 10.000 receptores de olor diferentes, por lo que cuando estás enfermo (o si te tapas la nariz cuando comes) puede ser capaz de detectar la dulzura de un melocotón, pero no saborearlo. Los responsables de esto son los receptores de olfato, que envían mensajes a su cerebro informándolo de lo que está probando. Ellos inducen la respuesta emocional de comer y traer recuerdos relacionados con esa comida.

El primer paso para degustar un queso es olerlo

Si el queso ha estado expuesto durante un rato antes de servirlo, antes de degustarlo corta una loncha y huélela, o rompe el trozo de queso que tienes por la mitad. La parte del queso que no ha estado expuesta está más fresca y sabrosa.

Conocer el vocabulario propios de las degustaciones de queso y aprender a hacer referencia a él te ayudará a conocer tus preferencias para la próxima vez y verbalizar tus gustos cada vez que pidas algún queso. Además, ser capaz de apreciar ciertos aromas y matices subyacentes a su vez te ayudará a determinar aquellos alimentos que pueden combinar bien con tu queso.


Recuerda, cuando vayas a degustar un queso, no olvides tu nariz cuando usted des el primer mordisco. Exhala por la nariz cuando tragues y presta atención a lo que se llama el efecto retro-nasal, los aromas que van desde la garganta hasta las fosas nasales.

Recetas con queso

A continuación tenéis algunas de las recetas con queso que están riquísimas y podéis elaborar fácilmente. Espero que os gusten.

 

Pasta con queso

Ingredientes: 1/2 tazas de pasta, 4 cucharadas de mantequilla, 1/4 de taza de harina, 3 tazas de leche entera, mostaza en polvo, 1 cucharadita sal, 1/2 cucharadita de pimienta blanca molida, 3 cucharaditas de salsa de pimienta caliente, 1 taza de queso rallado pepperjack, 1/2 taza de queso rallado cheddar, 1/2 taza de queso parmesano rallado, 1/3 de taza de pan rallado, 2 cucharaditas de chile en polvo.

Preparación:
Cocinar en 30 mins
Listo en 40 mins
Total 1 h 10 mins de preparación
Precalentar el horno a 375 grados F (190 grados C).
Pon a hervir una olla grande de agua ligeramente salada. Agrega la pasta y cocina durante 8 a 10 minutos o hasta que esté al dente.
En una cacerola grande a fuego medio, derrite 2 cucharadas de mantequilla. Añade la harina y remueve durante 1 minuto.
Al mismo tiempo, añade la leche, la mostaza, sal, pimienta y salsa picante. Deja que hierva suavemente, removiendo constantemente.
Después de que haya hervido durante 1 minuto, retíralo del fuego y añade el pepperjack, el Cheddar y el Parmesano hasta que se derritan. Agrega la pasta cocida y vértelo todo en una fuente para hornear poco profunda.
Derrite la mantequilla restante. Agrega el pan rallado y el chile en polvo. Espolvoréalo sobre la pasta.
Hornéalo en el horno precalentado 30 minutos.
Deja reposar 10 minutos antes de servir.

pasta con queso

Tilapia a la parrilla

Ingredientes:
1/2 taza de queso parmesano, 1/4 taza de mantequilla ablandada, 3 cucharadas de mayonesa, 2 cucharadas de jugo de limón, 1/4 cucharadita de albahaca seca, 1/4 cucharadita de pimienta negra molida, cebolla en polvo, 1/8 cucharadita sal, 1/8 cucharadita de apio, 2 filetes de tilapia

Preparación:
Cocinar en 5 mins
Listo en 10 mins
Total 15 mins de preparación
Precalentar el horno. Engrasa un molde o bandeja o cúbrela de papel de aluminio.
En un tazón pequeño, mezcla el queso parmesano, la mantequilla, la mayonesa y el jugo de limón. Añade la albahaca seca, pimienta, cebolla en polvo y sal de apio. Mezcla bien y deje reposar.
Coloca los filetes en una sola capa en el molde. Asar durante 2 a 3 minutos. Voltear los filetes y asar durante un par de minutos más. Retira los filetes del horno y cubre con la mezcla de queso parmesano la parte superior. Asa a la parrilla durante 2 minutos más o hasta que el relleno esté dorado y se desmenuce fácilmente con un tenedor. Ten cuidado de no cocinar demasiado el pescado.
El papel de aluminio se puede utilizar para mantener los alimentos húmedos, cocina de manera uniforme, y hacer la limpieza más fácil.

Cordon Bleu

Ingredientes:
6 trozos de pollo sin piel deshuesadas, 6 rebanadas de queso suizo, 6 rebanadas de jamón, 3 cucharadas de harina, 1 cucharadita de paprika, 6 cucharadas de mantequilla, 1/2 taza de vino blanco seco, 1 cucharadita de caldo de pollo en polvo, 1 cucharada de almidón de maíz, 1 taza de crema de leche batida.

Preparación:
Coloca una loncha de queso y jamón dentro de cada trozo de pollo. Dobla los bordes del pollo sobre el relleno, y fíjalo con palillos. Mezcla la harina y el pimentón en un tazón pequeño, y recubre los trozos de pollo.
Calienta la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto, y cocina el pollo hasta que se dore por todos los lados. Añade el vino y el caldo. Reduce el fuego al mínimo y cocina a fuego lento durante 30 minutos, hasta que se cocine el pollo.
Quita los palillos y pon el pollo en una fuente. Mezcla la harina de maíz con la crema de leche en un tazón pequeño, y bate lentamente en la sartén. Cocina removiendo hasta que espese y viértelo sobre el pollo.

Pollo al ajillo con parmesano

Ingredientes:
2 cucharadas de aceite de oliva, 1 diente de ajo picado, 1 taza de pan rallado, 2/3 taza de queso parmesano rallado 1 cucharadita de hojas secas de albahaca, 1/4 cucharadita de pimienta negra molida, 6 pechugas de pollo deshuesadas.

Preparación:
Precalienta el horno a 175º C. Engrasa ligeramente un molde para hornear de 9×13 pulgadas.
En un bol, mezcla el aceite de oliva y el ajo. En un recipiente aparte, mezcla el pan rallado, el queso parmesano, la albahaca y la pimienta. Sumerge cada pechuga de pollo en la mezcla de aceite y luego en en el pan rallado. Pon las pechugas de pollo en el molde para hornear y hornea durante 30 minutos en el horno precalentado.

7 beneficios para la salud del queso feta que debes conocer

El feta es un queso griego tradicional hecho con leche de oveja o de cabra. Tiene una textura blanda y que se desmigaja fácilmente. Tiene menos calorías que muchos otros tipos de queso y puede ser un agregado saludable para cualquier dieta, si se usa con moderación.

Principales beneficios para la salud del queso feta

1. Protege contra el cáncer

Uno de los beneficios más intrigantes del queso feta es que protege contra el cáncer. Es una rica fuente de calcio, y existen diversas investigaciones que sugieren que el calcio (combinado con vitamina D) ayuda a proteger el cuerpo contra varios tipos de cáncer.

No olvides que el magnesio es vital para la absorción del calcio. Si tienes una deficiencia de magnesio, su cuerpo no absorberá adecuadamente el calcio que consume, lo que significa que no obtendrás estos beneficios para tu salud.

Pero no es sólo el calcio del queso feta lo que protege contra el cáncer! La proteína alfa-lactalbúmina se puede encontrar en este queso griego también, y cuando se une a los iones de calcio y zinc, se ha sugerido que tienen propiedades antibacterianas y antitumorales.

El queso feta ayuda a prevenir el cáncer

2. Mejora la salud ósea

Probablemente ya sabes que el calcio es bueno para los huesos. Después de todo, ¿quién no ha oído hablar de la campaña “Got Milk” de los años 90? Sin embargo, los países con alto consumo de productos lácteos también tienen altas tasas de incidencia de la osteoporosis. ¿Qué está pasando, y por qué podría el queso feta ser una de las respuestas a la pregunta de calcio y productos lácteos?

En primer lugar, es verdad que el calcio es bueno para tus huesos. Aumenta la densidad ósea, especialmente en niños y adolescentes. Cuanto mayor sea su pico de masa ósea, menor será el riesgo para la osteoporosis y otras condiciones que implican la pérdida de masa ósea.

Sin embargo, la leche puede dañar tus huesos, ya que la leche de vaca pasteurizada es una de las peores maneras de obtener la mayor cantidad de calcio, debido a su hábito de causar acidosis (un alto nivel de ácido en el cuerpo). En su lugar, busca otros alimentos ricos en calcio (como el queso feta) e intenta introducir más alimentos alcalinos en tu dieta, como el perejil, la espinaca y el calabacín.

3. Mejora el sistema inmunológico

Otra proteína encontrada en el queso feta se llama histidina. Esta proteína se consideró inicialmente importante sólo para la salud infantil, pero más tarde se encontró esencial en los adultos también.

Cuando la histidina se combina con la vitamina B6 (también encontrada en el queso feta), sufre un proceso molecular para convertirse en histamina. Ese compuesto es parte del proceso inflamatorio. Aunque generalmente es importante eliminar los alimentos que causan inflamación de su dieta, un pequeño grado de inflamación es lo que le permite a su sistema inmunológico luchar contra la enfermedad.

Comer alimentos como el queso feta con moderación, combinado con una dieta rica en antioxidantes para proteger del daño del exceso de inflamación, puede asegurar un sistema inmunológico saludable listo para combatir la enfermedad de la manera en que fue diseñado originalmente. (Además, como un bono, queso feta contiene probióticos, que también ayudan a su sistema inmune a luchar contra la infección y la enfermedad!)

4. Te ayuda a mantener un intestino sano

Otra cosa buena acerca de los aspectos nutricionales del queso feta es que te proporciona probióticos útiles. Los probióticos son las bacterias que recubren el intestino. Cuando salen del whack, su cuerpo se convierte en un caldo de cultivo de bacterias, levaduras, hongos, parásitos y muchas otras cosas muy desagradables.

Los probióticos son impulsores de inmunidad. Te permiten mantener un intestino sano y evitar muchos problemas digestivos comunes en estilos de vida de alto estrés, especialmente en personas que consumen regularmente OMG, alimentos azucarados y están expuestos a los antibióticos y otros productos químicos.

5. Evita dolores de cabeza, incluso las migrañas

El queso feta es una buena fuente de vitamina B2 o “Riboflavina”. La vitamina B2 se conoce desde hace mucho tiempo como un remedio natural para dolores de cabeza, migrañas incluidas. Una dieta rica en vitamina B2 (y suplementos de riboflavina, si es necesario) puede servir como un método preventivo para limitar las migrañas y otros tipos de dolor de cabeza crónico.

6. Protege los ojos y previene enfermedades degenerativas de los ojos

Varios estudios muestran que las personas cuyas dietas son altas en vitamina B2 tienen un menor riesgo de enfermedades oculares degenerativas como cataratas, queratocono y glaucoma (todos ellos asociados con el envejecimiento).

7. Parte de un tratamiento natural para la anemia

La anemia está relacionada con un problema con la célula de hemoglobina que transporta oxígeno por todo el cuerpo. Cuando su cuerpo es incapaz de obtener suficiente oxígeno a las células y tejidos, se vuelve débil y fatigado.

Asociada con niveles bajos de hierro, ácido fólico o vitamina B12, la anemia puede tratarse naturalmente con ciertos alimentos y la suplementación de los nutrientes deficientes. Por lo tanto, la vitamina B12 (y pequeña cantidad de hierro) que se encuentra en el queso feta puede servir como parte de una dieta para combatir la anemia.