Tipos de vino

1. Variedades Blancas

Chardonnay:

A esta variedad se la conoce como la reina de las Blancas. Medianamente productiva. Racimos compactos. Granos chicos y esféricos, amarillo ámbar en la madurez.Es una variedad muy fina, que produce vinos blancos de gran calidad.Su cultivo se difundió de la Borgoña a todo el mundo, y constituye hoy por hoy la variedad blanca cultivada con mayor entusiasmo.La ortografía Chardonnay es de origen reciente, prácticamente se impuso durante este siglo, después de haber sido aceptada en los congresos ampelográficos.Anteriormente, el nombre de esta variedad era Chardenet , Chaudenet , o Pinot blanc.

Sauvignon Blanc:

El Sauvignon Blanc es un cepaje francés que llegó a la Argentina con los inmigrantes europeos. En sus terruños originales manifiesta un característico aroma ahumado. En nuestro país, se busca una identidad propia para estos vinos, intentado expresiones aromáticas básicas como el pomelo, el eucalipto y ese toque silvestre que lo distingue. Entre sus rasgos diferenciales se destaca la equilibrada acidez, que se logra cuando la uva no es cosechada tan madura. Algunos conocedores aseguran que el Sauvignon Blanc puede presentar “pierre à fusil”, que es el olor de la pólvora o el que produce la yesca al surgir la chispa que enciende el fuego. Si bien se elabora principalmente como vino joven y fresco, algunas bodegas se animan a hacerlo convivir un tiempo con la madera de roble logrando ejemplares excepcionales, que igualmente conservan su identidad.

Viognier:

El Viognier es, sin dudas, una de las variedades que encabeza este retorno de las cepas blancas. Si bien no existen en el país muchas hectáreas implantadas con esta variedad (algo más de 150 hectáreas) es un vino que sabe seducir. Su origen es francés, del Valle de Ródano, donde obtiene excelente calidad. Se caracteriza por ser un vino fresco, muy frutado, de relativa baja acidez y capaz de ofrecer vinos de alto grado alcohólico. Tiene un carácter levemente especiado, con recuerdos a durazno, damasco y peras en sus aromas. Las notas de miel marcan la identidad de este cepaje y, con atención, también se pueden descubrir los toques florales, de madreselvas o jazmines. Si lo descorcha en su juventud, pueden aparecer algunos recuerdos de pomelo y melón. Cuando las uvas llegan maduras a la bodega se consiguen vinos untuosos, ricos y complejos. Si reposa un breve período en la barrica de roble perdurará algunos años más.

Chenin blanc:

Llamada también Pineau, Pineau de la Loire o Pineau d’Anjou, es un cepaje muy versátil: da ligeros, espumosos, semisecos vigorosos y, sobre todo, unos soberbios vinos licorosos, elaborados a partir de uvas de vendimias tardías, con una fuerte concentración de azúcar. El aroma de este vino puede recordar al damasco, el licor de limón y la miel. Es un aroma que no sorprende por su pureza sino que incita la curiosidad. Su cultivo estuvo limitado a las orillas de Loira hasta su extensión, ya en este siglo, a las nuevas regiones vinícolas, en especial California y Sudáfrica. Los sudafricanos elaboran blancos refrescantes, con aromas que recuerdan la manzana madura debido a la mayor insolación, así como semisecos y vinos dulces. En California, aunque su cultivo es más extenso que en el Loira, da vinos jóvenes, suaves, pero carentes de su perfil característico; y se nota, en general, la falta de acidez. Fuera de Francia, el clima de Nueva Zelanda se ve como el más apropiado para la variedad, sobre todo para conseguir buenos niveles de acidez. Aunque en Argentina prácticamente no se elaboran varietales con este cepaje, participa en genéricos donde se buscan frescos sabores frutales y buena acidez.

Semillón:

Es uno de los vinos blancos más exquisitos, apreciado por su longevidad, se une a la madera tan bien como el Chardonnay, pero a diferencia de ésta es raro encontrarlo como varietal. En Francia son reconocidos los cortes de Semillón con Sauvignon Blanc que dan origen a los afamados Sauternes: vinos dulces, de rica textura, aroma a flores y brillante color dorado. En regiones frías, como Nueva Zelanda o el estado norteamericano de Washington, puede desarrollar aromas similares a los de la Sauvignon Blanc, mientras que en climas cálidos tiende a perder el carácter varietal. Curiosamente, la mayor extensión de cultivo de la variedad no se registra en Francia, sino en Chile, donde se suele unir a su tradicional compañera de viaje, la Sauvignon Blanc, al igual que ocurre en California, para sus vinos secos y dulces. Los mejores vinos en los que participa son dulces y alimonados en su juventud, pero adquieren con el paso de los anos un toque de caramelo y un sabor amplio; en nariz, resultan más complejos.

Traminer:

Esta cepa procede de Alsacia. Hay poca producción en el País. Son cepas aromáticas, con aromas a rosas, acacias, violetas y jazmines, junto a un marcado bouquet especiado.

Ugni Blanc:

Se la utiliza en numerosos cortes de vinos blancos e integra el coupage de muchos vinos base para la elaboración del champaña. EN Italia se la conoce como”Trebbiano”, y en Francia como “Saint Emilion Blanc”. En las champañas se la utiliza para levantar naturalmente el índice de acidez. Da vinosvivaces y ligeros, pero poco aromáticos.

Dulce de leche casero

DULCE DE LECHE CASERO

Se aconseja no hacer la prueba con mucha cantidad, sino con 3 o 5 litros de leche.

Los elementos que se necesitan son pocos; leche, azúcar y bicarbonato. En 5 litros de leche conviene agregar 1,20 kg. de azúcar. El bicarbonato se mide con una cucharita de café no muy llena. Se recomienda una olla de 10 o 15 lts.

Primero se hará hervir la leche en una olla cualquiera y cuando notamos que se “levanta” se aleja del fuego, y en la olla que hemos preparado se comenzará el dulce poniendo para empezar medio litro de mezcla. El hervor no debe ser muy fuerte. Es necesario removerlo con una espátula de madera continuamente.

Cuando se nota que el nivel baja, se va agregando de apoco ( casi 1/2 litro) por vez. Sube el nivel y luego vuelve a bajar, y luego se repetirá la misma operación.

Se concentra siempre removiendo hasta el “punto” que se conoce.

Lo importante es sacarlo del fuego, filtrarlo y enfriarlo a baño María hasta que quede tibio, entonces se agregará la esencia de vainilla, se envasa y esteriliza durante 30 minutos.

 

DULCE DE LECHE PASTELERO

Ingredientes:
Leche, 1 litro
Azúcar, 600 gramos
Pulpa de porotos, 1/2 taza
Bicarbonato de sodio, 1/2 cucharadita
Esencia de vainilla, 2 cucharaditas
Fécula de maíz, 3 cucharadas

Mezclar la leche con el azúcar.
Aparte cocinar los porotos en agua. Cuando están bien tiernos, pasarlos por tamiz, medir 1/2 taza de este puré.

Cocinar la leche con el azúcar, revolviendo de vez en cuando con cucharada de madera.

Cuando comience a espesar, verter sobre el puré de porotos y colocar nuevamente sobre fuego.

Agregar la fécula diluida en unas cucharadas de leche fría, incorporar el bicarbonato y proseguir la cocción hasta que tome color amarronado, retirar del fuego y perfumar con la esencia.

ANECDOTARIO
Una anécdota histórica cuenta que cuando se juntaron  los generales Lavalle y Rosas  en el campo de Rosas, la mulata que les cebaba mate de leche, emocionada por esas presencias, olvidó la leche con azúcar sobre las brasas; y esa preparación se convirtió así en el rico manjar que degustaron con placer ambos generales.

Cómo hacer la mejor lasaña del mundo

Hacer una lasaña es muy fácil, pero si quieres conseguir la mejor lasaña que probarás en tu vida, tienes que seguir esta sencilla receta.

Ingredientes

  • 1 libra de salchicha italiana
  • 3/4 libras de carne picada
  • 1/2 taza de cebolla rallada
  • 2 dientes de ajo
  • 1 lata de tomate triturado
  • 2 latas de pasta de tomate
  • 2 latas de salsa de salsa de tomate
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 1/2 cucharada de albahaca seca
  • 1/2 cucharada de hinojo
  • 1 cucharada de aliño italiano
  • 1/4 cucharada de pimienta negra
  • 4 cucharadas soperas de perejil
  • 12 láminas de pasta de lasaña
  • 16 trocitos de queso ricotta
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 3/4 libras de mozzarella
  • 3/4 taza de queso parmesano

La mejor lasaña del mundo

Pasos para hacer la mejor lasaña del mundo

En una olla, cocinar la salchicha, la carne, la cebolla y el ajo a media temperatura hasta que coja color tostado. Añadir el tomate rallado, la pasta de tomate, la salsa de tomate y el agua. Sazonar con el azúcar, el hinojo, la albahaca, el condimento italiano, la sal, la pimienta y la albahaca. Remover y dejar hervir con la tapa durante 1 hora y media, removiendo de vez en cuando.

Pon a hervir un cazo de agua con sal. Cuece las láminas de pasta de lasaña con el agua hirviendo durante 8-10 minutos. Después, escurre las láminas y mételas en agua fría. El un bol, mezcla el queso ricota con el huevo, la albahaca y media cucharadita de sal.

Precalienta el horno a 190ºC.

Para montar la lasaña, pon media taza de la salsa de carne en una fuente de 9×13. Coge 6 láminas de lasaña y ponlas encima de la carne. Añade la mitad de la mezcla de queso. Añade más lonchas de pasta de lasaña y, encima, otra media taza de salsa de carne. Continúa con los mismos pasos hasta que se te acaben los ingredientes. Arriba del todo, pon la mozzarella. Cubre la fuente con papel de alumnio.

Mete la fuente en el horno durante 25 minutos. Después, quita el papel y mételo otra vez durante 25 minutos. Dejar enfriar 15 minutos antes de servir.

10 recetas con queso cottage que debes probar

El queso cottage se come a menudo solo, como un snack delicioso. Pero como nos encanta encontrar recetas nuevas e interesantes, hemos pensado diez maneras diferentes de usar este delicioso queso. Desde ensaladas hasta tortitas, prueba una de las siguientes recetas y tendrás una comida deliciosa!

Las tostadas con queso cottage y mermelada están deliciosas

Algunas ideas para acompañar el queso cottage:

1. El madrugador: puedes untar el queso cottage en una tostada o tortita con mermelada. A mí me encanta especialmente la tostada de pan con pasas, requesón y mermelada de fresa.

2. Mezcla mexicana: mezcla el queso cottage con un chorrito de lima y una pizca de pimienta negra, luego mete la mezcla en tortillas calientes con tomates frescos. También puedes añadir opcionalmente aguacate en rodajas y un poco de Monterey Jack desmenuzado por encima.

3. Imitación italiana: servido con espagueti frío o ensalada fresca de pasta de trigo integral mezclada con aceite de oliva, brócoli y tomates cherry.

4. Postre para la cena: un poco de tus cereales favoritos, queso cottage, frutas y nueces en un bol para una comida perfectamente saludable.

5. Patatas rellenas: pon un poco de queso cottage sobre una patata asada al horno, y luego encima pon una pizca de cebollino recién cortado, romero, o incluso un poco de canela. O trocea algunas verduras, añádeles un poco de limón y queso cottage, y sírvelo con una pequeña porción de patatas fritas como un pequeño aperitvo.

6. Para aquellos en una relación muy estable: tostar un poco de pan crujiente, untar un poco de mantequilla, luego pon encima una fina rodaja de cebolla y un poco de queso cottage. (Dicen que si dos personas comen cebolla al mismo tiempo, el efecto del mal aliento se anula).

7. Comida de la comodidad: He visto a mucha gente utilizar galletas de graham desmenuzadas y una sacudida de la especia de la empanada de la calabaza en el queso cottage.

Y, aunque las siguientes todavía no las he probado yo mismo, aquí van tres ideas más:

8. Parece ser que a Richard Nixon le encanta el queso cottage con ketchup.

9. He oído hablar de gente que mezcla el queso cottage con crema Chantilly (aunque no he encontrado a nadie reconociendo esto públicamente).

10. También hay quien unta queso cottage en el pan de maíz en lugar de mantequilla. Puede parecer raro pero dicen que está riquísimo, yo llevo mucho tiempo queriendo probarlo.

Aprende cómo comer queso en un ambiente formal

En términos de utensilios para comer, los tenedores y cuchillos son la opción obvia (y a veces la única disponible). Son maneras perfectamente razonables de comer queso, sin importar el tipo de queso.

Lo que no sabes, sin embargo, es que usar los dedos para comer trozos individuales de queso en un evento o comida formal es perfectamente válido. Es más aseado usar los dedos para quesos más duros que no ensucian tanto, por supuesto. Tocar el queso informa a tu paladar en cuanto al estilo de queso, textura, edad y contenido de grasa y en última instancia puede mejorar la experiencia de saber lo que tienes en el plato.

No subestimes las facilidades que te puede dar un cuchillo. Los cuchillos de la cena son perfectos para ahondar en los quesos cremosos, y puesto que no son afilados, puedes probar el queso directamente del cuchillo. Es una de las mejores maneras de comer queso como un profesional. También hace que sea más fácil oler el queso antes de probarlo, algo que deberías hacer puesto que, en realidad, saboreas más con tu nariz que con las papilas gustativas.

En lo que respecta al pan, está ahí por una razón. Para apreciar plenamente el sabor de los quesos, se debe comer el queso solo y utilizar pan como un limpiador del paladar. Cuando extiendes el queso en el pan, en realidad se rompe la estructura natural y la integridad del queso. Es por eso que a menudo se ven quesos más duros como Parmigiano Reggiano en pedazos rotos, irregulares en lugar de rodajas aseado; Es mejor cuando se corta con un cuchillo puntiagudo afilado que permite que el queso se rompa en trozos por sí solo a lo largo de los puntos de ruptura naturales. Lo mismo ocurre con los quesos blandos, que prefieren mantener su forma natural cuando se comen.

Si no te gusta comer el queso solo, trate de incorporar acompañamientos que pueden llegar con él. Presta atención al orden en que el queso estaban presentados. Los quesos deben ser consumidos de más suave a más fuerte, ya que puedes perder el matiz de un queso suave después de comer un azul, por ejemplo.

Pero algo que debes tener en cuenta en cualquier situación, es hacer lo que te hace sentir cómodo. Las reglas más importantes en el mundo del queso son las que hacen referencia al disfrute en lugar de la formalidad!